Sulphur and Mercury emerge como una de las propuestas más singulares dentro del metal contemporáneo, reuniendo músicos con trayectorias en la escena extrema internacional para dar forma a un proyecto que trasciende la nostalgia. Su álbum Alchemia Prophetica no solo revisita las raíces del heavy metal de los 80s, sino que las reinterpreta desde una visión ritualista, oscura y profundamente conceptual. Entre influencias que van del doom y el black metal al NWOBHM, el grupo construye una narrativa sonora donde lo atmosférico y lo agresivo conviven en tensión constante. En esta entrevista exploramos el origen del proyecto, su estética alquímica y el equilibrio entre tradición y experimentación que define su identidad dentro del metal moderno.
Sulphur and Mercury se formó casi como un “supergrupo”, reuniendo a músicos de distintas escenas de música extrema. ¿Cuál fue la idea real detrás de unir orígenes tan diferentes?
Todo comenzó cuando Jason y yo, (Francesco), nos conocimos en Helsinki. La idea era crear algo diferente a nuestros proyectos habituales, es decir, Misery Index y Spiritual Front. Queríamos tocar el tipo de metal que nos inspiró por primera vez cuando éramos adolescentes: el metal de mediados y finales de los años ochenta, los discos que todavía escuchamos y amamos hoy.
“Alchemia Prophetica” ha sido descrito como una reinterpretación del heavy metal clásico de los años ochenta, con referencias a Mercyful Fate, Celtic Frost y Sabbat, pero sin caer en la nostalgia directa. ¿Cómo equilibran la influencia con su propia identidad?
Creo que lo que lo hace un poco diferente es que incorporamos a las canciones una variedad de influencias que van más allá del metal. Ambos venimos de trasfondos musicales muy diversos. El rock progresivo italiano y británico de los años setenta ha sido una gran influencia en nuestra forma de componer, al igual que los elementos cinematográficos y las bandas sonoras, desde Morricone y Frizzi hasta Carpenter y muchos otros.
Algunos medios destacan la presencia de elementos rituales y ocultistas en el álbum, tanto en lo lírico como en lo sonoro. ¿Se trata principalmente de una construcción estética, o hay una intención conceptual más profunda detrás de esa imaginería?
Estas influencias forman parte de nuestro vocabulario artístico y de todo aquello que nos fascina, tanto musical como líricamente. A través de nuestras composiciones, siempre intentamos evocar imágenes y crear una atmósfera narrativa, casi como un cortometraje. El mismo enfoque se aplica también al aspecto visual de la banda: el arte y el diseño gráfico son extremadamente importantes para nosotros.
El uso de teclados y atmósferas cinematográficas, incluso comparadas con John Carpenter en algunas reseñas, es algo inusual para bandas de este estilo. ¿Qué papel cumple la atmósfera dentro del concepto de Sulphur and Mercury?
Exactamente como mencioné antes, los teclados y los órganos son los elementos que traen a nuestra música esas influencias esenciales del rock progresivo de los años setenta y del cine. Cada canción contiene un fuerte componente de estos elementos, que son fundamentales para la identidad de nuestro sonido.
En reseñas como la de Metal Noise, el álbum es descrito como una mezcla de doom, NWOBHM y elementos más extremos, con momentos que “no deberían funcionar, pero funcionan”. ¿Buscan intencionalmente ese tipo de choque estilístico?
No, para nada. Para el primer EP, simplemente intentamos incluir todos los elementos que nos inspiraban, sin pensarlo demasiado. Queríamos que las canciones tuvieran esa cualidad musical y visionaria que personalmente amamos. El doom de los años setenta y ochenta también es una enorme influencia musical para nosotros.
El EP fue grabado entre Roma y Helsinki, y reúne a músicos con trayectorias muy distintas. ¿Cómo fue realmente el proceso creativo: una composición colectiva o una visión guiada por un núcleo central?
Todo comenzó a partir de ideas desarrolladas por Jason y por mí. Después, completamos el proceso de composición junto con el resto de la banda, afinando los detalles finales. Las grabaciones se realizaron primero en Roma y luego en Helsinki. Finalmente, nuestro amigo Ola Esfjord, conocido por su trabajo con Tribulation, Lucifer y Primordial, mezcló el material, y el resultado fue nuestro EP debut.
Si “Alchemia Prophetica” representa un punto de partida, ¿hacia dónde se dirige Sulphur and Mercury en el futuro: más tradición, más experimentación o una ruptura completa con el concepto actual?
Alchemia Prophetica fue definitivamente un punto de partida. Ahora tenemos una nueva formación aquí en Helsinki, con Tami en el bajo, Kride en la guitarra y Jaakko en la batería. Ya hemos lanzado dos nuevos sencillos para presentar esta alineación. Las nuevas canciones, “Summon the Seer” y “Sulphur Eternal” —esta última acompañada también por un videoclip— están disponibles en las plataformas de streaming. Estas canciones representan una clara evolución respecto al primer EP y, en mi opinión, definen el sonido y la imaginería de Sulphur and Mercury de una manera mucho más fuerte y enfocada. Con esta formación, actualmente estamos trabajando en nuestro álbum debut de larga duración.
¡MUCHAS GRACIAS, JORGE Y MIDNIGHT FUNERAL ZINE!
Francesco Conte
LINKS DE INTERÉS:
https://sulphurandmercury.bandcamp.com
https://www.facebook.com/sulphurandmercury


