No tenía ni la más remota idea de esta serie, estrenada por Fox el 4 de marzo de 2001, The Lone Gunmen, el único spin-off de Expedientes X. La serie seguía a loa personales de Byers, Frohike y Langly, los conspiranóicos investigadores nerds de la serie. Y creería que pese a una premisa interesante y un debut de 13 millones de televidentes, solo duró trece episodios. Se cree que el traslado de los domingos (día en que también transmitían los Expedientes X) a los viernes debilitó su audiencia, y el fenómeno de The X-Files ya comenzaba a perder fuerza. Sus creadores, Vince Gilligan, el mismo tipo de Breaking Bad, como seguramente algunos saben, y Frank Spotnitz, reconocieron después que quizá la serie llegó demasiado tarde.
Lo más insólito de todo es que su piloto quedó marcado por una coincidencia inquietante (¿o suena mejor premonición?). Emitido seis meses antes del fatídico nueve once, mostraba una conspiración para secuestrar electrónicamente un avión comercial y dirigirlo contra el World Trade Center. En la ficción, el plan era obra de conspiradores dentro del Gobierno, que pretendían culpar a terroristas extranjeros y justificar una intervención militar. Los atacantes reales, en cambio, fueron 19 secuestradores vinculados a Al Qaeda; la coincidencia argumental no demuestra que los responsables del atentado conocieran el episodio ni que la trama describiera lo ocurrido, fue tan solo una simple coincidencia.
Precisamente, indagando un poco sobre lo último, en una entrevista de 2026 con la Television Academy, Spotnitz (uno de los creadores) recordó su reacción al ver las noticias aquel día: “¡Dios mío! ¿Vieron nuestra serie? ¿Sacaron de ahí la idea?”. Pero luego dijo que una información que leyó un año después de los hechos, alivió ese temor. En 2005, en otra entrevista, ahora con el medio The Vindicator, explicó que, como guionista, había supuesto que si él podía imaginar un avión usado contra un edificio, pensaba que alguien en el Gobierno también podría imaginar tal escenario. Y aunque la inquietud es real; la inspiración directa, no creo que llegue a ser demostrada.
The Lone Gunmen, que entre otras cosas, es el también nombre del periódico que editan los protagonistas de la serie y que por supuesto está inspirado en los asesinos solitarios, muy propios de las teorías conspirativas, en las que se cuestiona cómo un pistolero “solitario”, puede asesinar a un presidente de un país, que se supone tiene la toda la seguridad e inteligencia militar del mundo? Debo decir que no tengo la respuesta, pero sigo pensándolo con más detenimiento. Por otra parte, el episodio titulado así no más: Pilot, me recuerda el clima conspirativo que después popularizaría el documental Zeitgeist: The Movie (2007). Su segunda parte defendía teorías de “inside job” sobre el 11-S y sugería una operación encubierta. Supongo que esto puede citarse como parte de esa cultura popular de sospecha, pero definitivamente no como evidencia pues las investigaciones oficiales atribuyen los atentados a Bin Laden y Al Qaeda, y el parecido con The Lone Gunmen y su episodio debut, no prueba un ataque de falsa bandera.
Para concluir, la cancelación de The Lone Gunmen no fue una respuesta al 11-S: la serie ya había terminado en junio de 2001. Pensaría que su posible valor es otro: una producción no tan vistosa como la de la serie principal, pero igualmente querida por sus creadores (acá de hecho tiene un nuevo fan), que imaginó antes de tiempo una imagen sórdida que luego se volvió real y traumática. Y como el mismo Vince Gilligan resumió, el destino de una serie también depende del momento y la suerte. A veces, la ficción no predice el futuro: expone una posibilidad que nadie esperaba ver convertida en historia, mucho menos en un par de aviones estrellándose contra uno de los símbolos más representativos del capitalismo, el centro mundial de negocios.

