martes, 3 de septiembre de 2019

FLAMES OF HELL Fire and Steel (1987) Un trío venido del Tártaro de Fuego y Hielo


Los cazadores de vinilos con suerte o con una buena tarjeta de crédito, suelen entrar en la selva de concreto en busca de tesoros de plástico que les quitan el sueño; griales metálicos como los primeros vinilos del Bathory - Bathory-1984, con la cabra amarilla, por un error de impresión, el “Deathcrush-1987” de MAYHEM; impreso también por error en aquel chillón tono rosa, otra de estas pastas duras de cazar, es el plástico de 12” pulgadas de “Fire and Steel”; una música atípica, demencial y un poco inclasificable, hecha el mismo año en que DEATH hizo “Scream Bloody Gore”, meses antes, NECROPHAGIA el “Season of the Dead” o NAPALM DEATH el “Scum”. En definitiva, 1987 fue un año de discos memorables y quizás de pistoletazos semi oficiales para el Death Metal, el Grindcore, y el Black Metal Noruego (no olviden el LP antes citado con la portada rosa) pero FLAMES OF HELL, fue una misteriosa y desconocida banda llegada de Reikiavik, capital de Islandia, de-formada en 1984 por los hermanos Steinþór (voz y gui) y Sigurður (bajo) Nicolaison, y por Jóhann Richardsson (batería). A la primera persona que le oí mencionar esta banda fue a Fenriz de DARKTHRONE, durante una entrevista para BN Fanzine en 2010; Fenriz habló del estatus de culto que existe con los Colombianos PARABELLUM (pilares del ultra metal) y los comparó con estos islandeses, no tanto por el sonido, sino por el estatus de adoración por parte de los amantes del underground. 

Vinilo original, foto tomada de Internet.
Confieso que las primeras escuchadas fueron un poco duras, pensé que tal vez me estaba perdiendo el punto, aunque luego de varias escuchas completas y a conciencia las cosas mejoraron. Antes de continuar, dejaré claro que la música de esta triada Islandesa no es necesariamente un clásico, es más que nada una rareza, un aborto mal practicado que ha llevado a la caza a muchos coleccionistas que buscan una copia del millar que se prensaron originalmente. No creo equivocarme al afirmar que FOH podría sentar un precedente para la segunda ola del black nórdico, si ubicamos a Islandia dentro de la península Escandinava y sincronizamos a "Fire and Steele" junto al estridente “Deathcrush”, lanzamiento seminal del Black Noruego. Aunque, el sonido de FOH no es tan extremo y primitivo, pero sin lugar a dudas es a su manera, oscuro y macabro, justo como una película de serie B rodada entre VENOM, NME MASTER’S HAMMER, en la que se escuchan momentos de acción trepidante, otras partes lentas de atmósfera ritual; escuchen el corte número 7 (uno de mis favoritos) titulado así como la banda: “Flames of Hell”, es una genial descarga de Doom con una voz un poco a lo Franta Štorm. Y es que el bizarro tono vocal de Steinþór Nicolai, merece una mención especial, no te dejará indiferente ese efecto dramático, pero a su vez delirante, me hace imaginar y no sé porqué, un híbrido entre un chamán satánico y Zed, el personaje con la chillona voz de Locademia de Policía 3. 
Los FLAMES OF HELL no son precisamente un trío de virtuosos y cada uno es eficiente en su sección, pero es Steinþór Nicolai, el que sobresale, porque además de su bizarro trabajo vocal, también se encarga de la guitarra y ofrece una ejecución cruda con ciertos dotes de virtuosismo, reflejados en los solos con progresiones melódicas que ejecuta en muchas de las canciones y los solos de guitarra ultra rápidos, que nunca se ven venir, mucho menos en un estilo de música crudo con el que los FLAMES OF HELL nos sacuden. Como curiosa anécdota, la grabación de este disco se llevó a cabo en un estudio ubicado en las instalaciones del grupo cristiano YMCA (Young Men’s Christian Asociation) y al parecer la estridencia de la música y los berridos vocales molestaron tanto al director del centro, que cerró el estudio después de esta infame sesión con los hermanos Nicolai y compañía. Entre otras cosas, la imagen del CD que se puede ver arriba, es un copia personal, re editada 2016 por un tal Metal Temple Records. En la portada trasera se lee “bajo la licencia aprobada de los hermanos Nicolai”, pero esto no ha sido comprobado, así que en realidad este disco es un bootleg. 



En cuanto a la calidad de audio del CD es bastante mejor que los rips digitales que están en internet, quizás fue ripeada directamente del LP original, porque se siente el hiss que produce la aguja cuando se desliza por surcos viejos de vinilo. Originalmente, el “Fire and Steel” fue editado por un sello llamado Draconian Records, curiosamente propiedad de un tercer hermano Nicolai, quien fue el que pintó la espectacular portada del jinete calavérico que cabalga a través de las llamas de un inminente infierno; arte que desafortunadamente pierde su total efecto en la versión de disco compacto. El tamaño original de 30 x 30 cm. del cartón del vinilo es y será el más adecuado para los artes frontales, eso no se discute. Por otra parte, hace un tiempo atrás, circulaba el rumor de que FOH estaba nuevamente activa y que al parecer estaría grabando nuevo material, pero hasta el momento no ha pasado nada. Otro halo de misterio que se cierne alrededor de la que se podría considerar la primera banda de metal extremo en salir de la ártica Islandia y podemos con concluir que “Fire and Steele” es un lanzamiento ganador porque incorpora un batiburrillo de testosterona adolescente, inmadurez musical, bajos recursos, elementos que algunas veces cuajan de maravilla cuando se echan a la misma olla, bajo el mismo fuego de las flamas del infierno, alcanza una cocción esplendida para un paladar auditivo con gusto por lo verdaderamente subterráneo.

jueves, 22 de agosto de 2019

Slayer & Los "Pecados" de Albert Cueller

Hey Albert Cueller, ¿Creíste que jamás nos daríamos por enterados?. O quizás, cuando tenías solo 19 años (estamos hablando de 1984) nunca imaginaste que tus trabajos para el rápido cuarteto de Huntington Park, California, pasarían a la historia. Bueno, muchos nunca piensan en el éxito, sino hasta que este aparece o desaparece. Y si tuviera que darte el beneficio de la duda, para tratar de justificar tus pecados, se nos podría pasar por la cabeza la idea de que nadie es en realidad original, del todo. Especialmente cuando de arte se trata, porque se aprende imitando a otros y se crea materializando tus ideas e influencias. Pero, al menos podrías haber citado a Berni Wrightson como inspiración para aquella genial portada zombie de los 4 Slayer, tocando entre la niebla, bajo la luna llena de cementerio en el clásico Live Undead - 1983”; ilustración impresa originalmente en disco Picture de 12 pulgadas. Pudiste disimular la cosa diciendo: “Sí, desempolvé un viejo ejemplar de la EC Horror Comics y copié algunos bocetos del señor Wrightson”, a lo mejor si dices la verdad ni te contratan, por no tener que pagar regalías por el evidente “plaguiesito”, que estamos a punto de ver con más detalle:

DISCO PICTURE
Chequen los detalles
El zombie Tom Araya a la izquierda de la imagen tiene la misma postura que el boceto de Wrightson a la derecha, fíjense en la postura de las rodillas, las manos y la cabeza, son los mismos, ahora, en la imagen de abajo, el Dave Lombardo Zombie con sus baquetas tiene la misma pose de otro boceto también de Wrightson que data de 1970, chéquenlo y digan si estoy mintiendo:

Sentimos mucho dañarles la cabeza con este post, pero es por el bien de la verdad. Y si reclamamos la verdad, qué opinan del hecho de que "Live Undead" es todo menos un concierto, porque en realidad se grabó como Live Session y el sonido del público fue agregado posteriormente en el estudio por el productor Bill Metoyer, quien de forma implícita lo confirma en un fragmento de entrevista publicada en el libro biográfico "The Bloody Reign of Slayer" de Joel McIver, el escritor trata de hacer que Bill cuente lo que sabe: "No sé si debería decirlo. (Sobre si el ruido del público es falso) pero acaso ese no es uno de los secretos mejor guardados de la industria? Agregaré que cuando uno graba un disco en vivo, necesita sonido en vivo, incluso cuando los micrófonos no capturan apropiadamente el sonido de la multitud." Por otra parte, fans de Slayer, ojalá pudiéramos decirles que los pecados de Cuellar, solo se limitaron al arte del Live Undead, pero me temo que lo peor estaba aún por venir. Un año después en la funda del "Hell Awaits -1984", Cueller nos presenta su visión de lo que nos espera al llegar al averno. Su trabajo según Tom Araya, fue el fruto de una sola noche; lo que es bastante curioso porque la portada se convertiría en una de las más representativas de los años 80.

PORTADA ORIGINAL
Según se puede evidenciar, Cueller volvería a hurgar entre su colección de cómics favoritos y agarró un número de la revista de Ciencia Ficción Heavy Metal de Julio del '77. Esta vez el ultrajado fue el galo Moebius (Jean Girald). Cueller copió al pie del pincel su trío de demonios que destripa a uno de los condenados al infierno, después hizo una variación del motivo en el que otro demonio castiga a otro infiel extirpándole  el ojo derecho con su garra. Todas estas figuras fueron copiadas con sevicia del cómic de Moebius llamado "Approaching Centauri". No tenemos idea si alguna vez Metal Blade se vio en líos legales por posible plagio, Cueller por su parte, desapareció de la escena artística, no se conocen más portadas firmadas por él, a lo mejor se esfumó antes de que lo atraparan o de pronto vive hoy retirado en Florida, cobra su cheque mensual de Metal Blade por el concepto de 2 de los artes frontales más icónicos de la historia del metal pesado, o quizás la historia no tuvo un final feliz, aunque me temo que nunca lo sabremos con exactitud.

Fuentes:
"The Bloody Reign of Slayer" de Joel McIver
http://dennisdread.blogspot.com