Mostrando entradas con la etiqueta Review. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Review. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de octubre de 2026

INVOCANDO RUIDO CLÀSICO 6 - DEATHKIDS: DEATH METAL CON EDAD ESCOLAR



DEATHKIDS: DEATH METAL CON EDAD ESCOLAR

La familia que toca death Metal, permanece unida

En 1995, desde Lindenhurst, Long Island, Nueva York, apareció DeathKids, una de las anomalías más curiosas que produjo el death metal estadounidense de los años noventa. La particularidad era evidente: algunos de sus integrantes apenas estaban entrando en la adolescencia. Harley Wootton se encargaba de voz y guitarra, mientras su hermano Ken Wootton Jr. tocaba la batería; Kenneth Wootton Sr., padre de ambos, estuvo vinculado al bajo y a la formación del grupo. Harley tenía alrededor de nueve años cuando comenzó la aventura.

En una entrevista publicada en el zine de mi amigo Dave Wolf de Asphyxium Zine, Harley Wootton explicó que su acercamiento al metal extremo comenzó dentro de su propia casa. Su padre era músico y la música pesada formaba parte del ambiente familiar. De aquella exposición temprana surgió una fascinación por bandas como Death, Deicide, Morbid Angel, Cannibal Corpse y Slayer. Años después lo resumiría de una manera bastante directa: “Ultimately, Deathkids was formed because death metal is awesome.” (En última instancia, Deathkids se formó porque el death metal es asombroso)


Born in Hell (1995)

El primer registro importante fue Born in Hell, publicado por Aardvark Records en 1995. El material fue grabado en Pyramid Sound Studios, en Ithaca, Nueva York, con Alex Perialas y Rob Hunter relacionados con la producción. No se trataba, por tanto, de una grabación casera hecha por niños jugando a formar una banda: DeathKids entró en un estudio profesional y produjo un lanzamiento que circuló dentro del circuito extremo.

La edad, sin embargo, era imposible de ignorar. Metal Archives registra que Harley tenía 10 años y Ken 12 durante la grabación del CD. El repertorio tampoco parecía diseñado para tranquilizar a los padres: “Axe-Dental”, “C-Section”, “Smash Your Face”, “Rat Poison Suicide”, “Dead at Birth” e “Inhuman Cannibal” dejaban claro que la banda había abrazado la estética grotesca y violenta característica del death metal.

Chronicles of Chaos reseñó posteriormente el lanzamiento con bastante severidad. La curiosidad por la edad de los integrantes no significó que los críticos fueran a regalarles puntos:

“They play shitty, boring, sub-standard death metal that only yeahmen like us are stupid enough to appreciate and pay good money for.”

«Tocan un death metal de mierda, aburrido y de baja calidad que solo los idiotas conformistas como nosotros somos tan estúpidos de apreciar y pagar buen dinero por él.»

Children of the underworld: Niños en el circuito extremo

Lo verdaderamente insólito es que DeathKids no permaneció encerrado en el estudio. Durante la segunda mitad de los noventa comenzó a aparecer en diferentes escenarios del underground estadounidense, incluyendo festivales como Michigan International Death Metal Fest y Milwaukee Metal Fest.

Contrario a lo que se pueda pensar, los proyectos de metal extremo integrados con pre-adolescentes o con integrantes menores de 18 años, han existido más de lo que uno se imagina. Uno de los precedentes más curiosos son los Dark Age quienes siendo aún preadolescentes y adolescentes, lanzaron de forma independiente un álbum en casete titulado literalmente The Youngest Metal Band in the World (La banda de metal más joven del mundo). Sus letras ya tocaban temas serios de la época como la guerra nuclear y la anticensura. Pero sin lugar a dudas, uno de los ejemplos más distintivos de todos, sigue siendo la banda de la familia Wootton, por tratarse de un género extremo de metal. Harley Wootton recordó posteriormente aquellos años con entusiasmo y habló de haber participado en “awesome shows at metalfests” (Festivales grandiosos de metal). La banda llegó a compartir espacios con grupos que, desde la perspectiva de aquellos niños, eran prácticamente héroes musicales.

Y se podría decir que DeathKids no era únicamente una curiosidad publicitaria. Había jóvenes músicos intentando desenvolverse dentro de un circuito que, por definición, no estaba construido alrededor de intérpretes infantiles.



DEICIDE y los grandes escenarios

Uno de los capítulos más llamativos fue su relación con Deicide. DeathKids llegó a compartir cartel con la banda de Glen Benton y también apareció junto a otros nombres importantes del death metal estadounidense.

Pero dicen que la presencia de los pequeños Wootton no siempre fue recibida con entusiasmo. Darren Markoff, de Korotory, recordó que algunos músicos locales estaban molestos porque DeathKids aparecía “on every major show” (aparecían en cada show grande). El comentario revela una curiosa tensión: para algunos, aquello era una oportunidad excepcional; para otros, la banda parecía estar ocupando espacios que correspondían a grupos adultos del circuito.



Bleeding & Praying (1998)

En 1998 llegó Bleeding & Praying, nuevamente bajo Aardvark Records. Para entonces DeathKids ya no podía ser presentado simplemente como una novedad infantil porque llevaban ya varios años tocando, grabando y acumulando experiencia escénica.

El segundo trabajo incluyó nueve canciones y mantuvo la inclinación por títulos provocadores como “Killed for Christ”, “Surgical Christ”, “Sacrilege” y “Gift of Death”. Harley consideraba que el álbum mostraba una evolución respecto al debut y representaba mejor lo que la banda quería hacer musicalmente.

También existe material en vivo de esta etapa, Live at The Abyss, otro registro que demuestra que DeathKids había construido una trayectoria más allá del impacto inicial producido por la edad de sus integrantes.

¿Qué fue de Deathkids?

Con el paso de los años, DeathKids terminó transformándose en inRed, proyecto asociado nuevamente a Harley y Ken Wootton. Sin embargo, la historia no quedó archivada definitivamente.

En 2018, Harley volvió a hablar del proyecto en Asphyxium Zine a propósito de nuevo material y del universo visual construido alrededor de DeathKids, incluyendo videos y un cómic. La criatura había sobrevivido al paso de la infancia.

Vista desde hoy, la historia resulta peculiar, pero también representa un pequeño fragmento de la cultura underground de los noventa: dos hermanos extremadamente jóvenes y un padre que encontraron en el death metal una forma de expresión, entraron a estudios profesionales, tocaron junto a algunas de las bandas más reconocidas del género desde Death hasta Deiciide y soportaron tanto la curiosidad como el escepticismo.

Quizás por eso la frase de Harley termina funcionando como epitafio perfecto para esta historia: “death metal is awesome.” (El Death Metal es asombroso).



jueves, 27 de agosto de 2026

Postmortem – The Age of Massmurder (1997) - REEDICIÓN WAR ANTHEMS RECS VINYL 2008


 

Hay discos que no llegan para cambiar las reglas del juego, sino para dejar una marca de óxido en la historia o en su defecto, en mis oídos. Y según mi humilde opinión, The Age of Massmurder de Postmortem pertenece a esa clase de trabajos que nacieron lejos de los grandes reflectores, alimentados por la crudeza del underground europeo y por una época donde el death metal todavía conservaba ese olor a mazmorra, cerveza barata tibia y amplificadores a todo lo que dan.

Me enteré de Postmortem cuando estaba adelantando mi investigación para mi libro sobre la Familia Manson y referencias musicales. Más específicamente la cabeceable y pegajosa canción The Manson Cult, de estos alemanes que prácticamente construyeron con The Age of Massmurder, una colección de temas donde la violencia musical no depende de la velocidad extrema, sino del peso de los riffs. Postmortem apuesta por una maquinaria más cercana al golpe seco: guitarras gruesas, baterías con actitud marcial y una voz que parece salir desde una habitación llena de sangre esparcida por las paredes y rabia acumulada.

El concepto del álbum gira alrededor del lado más oscuro de la naturaleza humana, tomando como inspiración nombres relacionados con crímenes reales. Una temática habitual en el metal extremo de los noventa, pero presentada con una estética sombría que encaja con el ambiente enfermizo del disco. Canciones como “Der Totmacher”, “Green River” o “The Son of Sam” muestran una banda concentrada en crear atmósferas pesadas antes que demostrar virtuosismo. 

La reedición en vinilo verde de The Age of Massmurder realizada por WAR ANTHEM RECORDS me han hecho un grande favor porque laverdad llevaba rato tratando de echarle el guante a este disco, el sonido perfecto, y la presentación, todavía más. Pieza pensada para quienes todavía disfrutan del ritual físico del metal extremo. Una recuperación necesaria de un clásico oculto del death metal alemán. Finalmente, mañana estaré publicando una entrevista con los mismos POSTMORTEM hecha para mi fanzine BNF6, nunca antes publicada en internet.


 


 



miércoles, 24 de junio de 2026

ARCKANUM - Motestandarin (2026) EP - DSR Productions


 

Tras nueve años sin un larga duración, Shamaatae (cuyo nombre real es  Johan S. Lahger el único e incansable integrante tras esta entidad de black metal anticósmico) nos entrega una breve muestra de Motestandarin, en el que Arckanum no parece anunciar simplemente un nuevo capítulo: abre una grieta. La esencia del black metal sueco sigue allí: crudeza, atmósfera hostil y una espiritualidad anti cósmica que se siente más vivida que decorativa.

ARCKANUM - Motestandarin - full EP (DSR352 - DSR Productions)



Este EP, compuesto por dos piezas extraídas del próximo álbum Beswærilsin (2026), funciona como umbral hacia la 1ra fase de otros 2 discos que ya están escritos y que se espera salgan con el tiempo a través de Darkness Shall Rise Productions. De entrada, las 2 canciones del EP dejan claro que no buscan reciclar glorias pasadas, sino invocar una fuerza más antigua, áspera y profundamente ritual. Las composiciones respiran experiencia, desgaste y convicción; suenan como fragmentos de una ceremonia enterrada, donde cada riff parece empujar hacia una oscuridad interior más densa.



La edición limitada en vinilo de 7”, con apenas 218 copias numeradas (esa cantidad de copias pudiera ser un guiño a la desaparecida M.L.O 218, culto satanista que en el pasado contó con militantes con J.Nötveit (q.e.pd), entre otros), refuerza su naturaleza de objeto ritual.  Para terminar, recalquemos que Motestandarin no es un simple aperitivo: es una declaración de continuidad, resistencia y renacimiento thursiano (Se refiere a un camino espiritual y mágico moderno y esotérico centrado en la veneración de los Thurses: gigantes primordiales y fuerzas antagónicas de la mitología nórdica). Su promesa es clara: el álbum completo podría expandir esta visión hacia un territorio todavía más severo, ceremonial, absoluto e implacable.

LINS DE INTERÉS:

PRE-ORDER for ARCKANUM “Motestandarin” 7

https://www.facebook.com/NamelessGraveRecords/

https://www.instagram.com/ekortu/



miércoles, 26 de noviembre de 2025

BARREN PATH - Grieving 2025 - Willowtip Records

Grieving es el debut de los norteamericanos BARREN PATH. Doce estallidos tan salvajes vienen en este álbum, que llega bajo el sello Willowtip Records, hogar de locos funcionales del death técnico y el grindcore de precisión de escalpelo. Y sí, aunque el nombre BARREN PATH suene a banda de doom espiritual que graba en un monasterio, aquí lo que tenemos es puro caos calibrado.

Takafumi Matsubara (sí, el mismo guitarrista japonés de Gridlink) y Bryan Fajardo (el baterista más hiperactivo de este hemisferio) han reclutado a otros degenerados igual de competentes para crear un álbum tan corto que se siente como un atropello en cámara rápida: 13 minutos y 31 segundos de devastación sonora. Y aunque la etiqueta diga “LP”, esto es un EP con complejo de apocalipsis, porque ningún álbum con esta duración debería sonar tan contundente ni tan devastador.



Musicalmente, Grieving es una mezcla precisa entre grind técnico, death metal acuchillado, y un poco de hardcore desquiciado. Pero lo que impresiona es la claridad del caos: la producción no es una pared de mugre; cada riff, cada golpe, cada chillido, se entiende con una nitidez enfermiza, lo que hace que los 13 minutos sean aún más brutales.

El dúo vocal merece mención especial: uno gruñe desde el fondo de una fosa común y el otro parece un demonio de ansiedad con el micrófono pegado al esófago. La interacción entre ambos es de manual: gritos rasgados y guturales cavernosos que se alternan como si dos bestias estuvieran disputándose el último trozo de carne humana.


Barren Path "The Insufferable Weight" - Official music video

Charlie's Score:





LINKS DE INTERÉS: