Primer mega-post del 2025 y queremos empezar con algo muy especial. La lista (NO)definitva de todos los que reclamaron el trono oscuro del primer nombre oficial del Metal Pesado: BLACK SABBATH. Y como todos saben, la historia vocal de Black Sabbath no es sólo la de Ozzy o Dio. Es una cadena de mutaciones, experimentos, audiciones, invitados y giros inesperados que ayudaron (cada uno a su manera) a moldear el ADN del heavy metal. Mucho se ha escrito y especulado... de algunas cosas hay evidencia, y de otras no; eso es lo que obtienes cuando escudriñas el pasado vocal de los que alguna vez fueron los 4 fantásticos de Birmingham. Supongo que como todo en la vida, hay un periodo de incubación/gestación, otro para brillar como las estrellas, y, como toda estrella, es un sol en llamas, ardiendo y ardiendo hasta que muere. Por eso es mejor iniciar esta velada con sumo cuidado, ya que recorreremos esta senda al infierno que tiene micrófono; y no queremos salir chamuscados.
Cantantes que audicionaron o pasaron por
SABBATH a toda velocidad
En los márgenes, en los recovecos, en las esquinas de los surcos más lejanos, se afilaron las gargantas más distintas, eso sí, todas dispuestas a rechinar el acero del metal pesado. Porque para bien o para mal, en algunos casos, como ya lo veremos, estas voces pasaron o llegaron a BLACK SABBATH en momentos de pura desesperación, incluso algunas veces, cuando el comandante en jefe de los Riffs; era el único marino a bordo del barco que navegaba en la noche oscura hacia una tormenta. Hemos decidido organizar esta lista distinguiendo a los cantantes que audicionaron o pasaron por la banda sin álbum o grabación, tratando de mantener una cronología cuando fue posible y a la vez repasando cantantes en vivo como invitados, como fue el caso de Rob Hlaford o bien cantantes secundarios, hasta llegar a cantantes en álbumes oficiales de Black Sabbath y colaboraciones curiosas. Si tienen algún comentario o información complementaria, por favor dejen sus opiniones/impresiones en la caja de comentarios.
El día que Sabbath casi tuvo a Michael Bolton - 83-84?
Jeff Fenholt: ¿cantó en Sabbath… o fue un milagro? (1985)
Contrario a la historia de M.Bolton, la historia de Jeff Fenholt es diferente y no es un mito, quizás lo fue en la época, pero hoy en día, cuando coloquialmente ya ha corrido mucha agua bajo ese puente, es una historia confirmada de parte y parte, aunque, con sus diferencias, ya que Fenholt dice haber pasado en la banda al rededor de 6 meses co escribiendo material para Seventh Star, incluyendo la famosa power ballad “No Stranger to Love”, de la que según él, nunca fue acreditado como compositor. Hay que decir que Seventh Star, técnicamente sería el primer disco solista de Tony. BLACK SABBATH oficialmente se había terminado, pero, como era de esperarse, el sello pensó que era económicamente más seguro si lanzaban el disco bajo el nombre que todos conocían, justo como dice el dicho: -ganar mucho y gastar poco, y sin arriesgar nada, podríamos agregar. A continuación conoceremos las dos partes y ya cada cual sacará su conclusión. Fenholt años más tarde actuó en Broadway como Jesucristo Superestrella y se volvería un pastor evangélico y ha renegado de su participación en Sabbath, considerándolo como algo que afectó su digamos “imagen de tele-evangelizador” al estilo Bob Larson o Jimmy Swaggart, al que Ozzy criticó años después en la canción Miracle Man. El siguiente fragmento lo traduje del website www.black-sabbath.com/ el cual publicó una declaración directa de Jeff Fenholt sobre su breve estadía junto a Tony y compañía:
“Tony regresó a Inglaterra por Navidad y luego volvió a grabar en Cherokee Studios en enero del 85. Eric Singer, Geoff Nichols, Copley, Tony y yo grabamos algunos tracks durante dos o tres semanas. Tony, Nichols y yo continuamos en el estudio hasta mediados de mayo. No fue una audición después de que Tony y Don Arden me dieran luz verde en diciembre. Creo que seis meses de audición en un estudio de grabación profesional, me darían una entrada al libro Guinness de los récords mundiales. En cualquier caso, como bien has señalado, mis letras no eran de Sabbath. Simplemente no estaba a la altura como artista. Pero vocalmente funcionaba. De ahí el dilema. En mayo llamé a Larry Mazer para que enviara a mi amigo y productor Jeff Glixman a ayudar. Tony no lo conocía. Contrataron a Glixman y, en lugar de ayudarnos a conseguir un buen letrista tipo Sabbath, empezó a criticarme. "¡vaya traidor!". Me largué. Empecé una gira por Sudamérica en junio del 85. Comenté públicamente, sin pensarlo dos veces, que había dejado las tonterías y que ahora interpretaba música contemporánea religiosa. En aquel momento no me pareció gran cosa, dado que ya había aparecido en la portada de la revista "Time" como el primer rockero en triunfar en Broadway. Tenía mucha publicidad sin estar en BLACK SABBATH. De hecho, la conexión con BLACK SABBATH me perjudicó más de lo que me ayudó en el ámbito religioso. La prensa se hizo eco de la conexión "Sabbath". El lío empezó unos cinco años después, cuando Tony y Terry mintieron y dijeron que no me conocían. Mi historia sigue igual. Las suyas cambiaban constantemente. Larry King nos invitó a Tony y a mí a participar en el programa para aclarar las cosas... Acepté. El productor del programa llamó el día antes para decir que Tony había cancelado.”
Ahora le toca el turno a Tony, esto comentó en su autobiografía al respecto sobre esto y otros detalles: “Yo era el único tipo que quedaba en Black Sabbath y tuve la idea de hacer este álbum con diferentes cantantes. Hice una lista con gente que quería, como Robert Plant, Rob Halford, David Coverdale y Glenn Hughes, pero resulté abriendo una asquerosa lata con gusanos, al tratar de hacer que alguien cantara en mí disco. Me vi envuelto en todo tipo de cláusulas contractuales, las compañías disqueras no los dejaban participar. -oh no, estamos haciendo un disco y no puedo cantar en el tuyo-. Eventualmente, la idea se desechó y terminé audicionando a este sujeto llamado Jeff Fenholt. Él fue otro que interpretó el rol principal en el musical de Broadway: Jesus Christ Superstar. Así que tuvimos a Ian Gillan, quien fue el Jesucristo Superestrella original, y ahora teníamos al Jesucristo de Broadway, queriendo unirse a Black Sabbath. Probamos a Jeff y tenía una buena voz. Yo grabé un parte de demos con él en Los Ángeles. Uno de los tracks fue: “Star of India”, que más tarde se convirtió en “Seventh Star”, otro fue “Eye of the Storm”, que terminó en el álbum como “Turn to Stone”, y teníamos una canción que eventualmente se transformó en “Danger Zone”. Y por supuesto que estos demos encontraron la manera de ser editados en un álbum bootleg, lo llamaron “Eight Star” o algo así. Jeff parecía un tipo agradable. Tal vez pudo funcionar con él, aunque no estaba 100 % seguro de que pudiera cantar nuestro material viejo. Pero luego Jeff Glixman llegó a producir el álbum y pensó que lo de Fenholt no estaba funcionando, en términos de grabación, y ese fue el fin de todo. Un poco más tarde Jeff Fenholt se convirtió en un tele-evangelizador. (...) El New York Times hizo ese reportaje sobre él y Black Sabbath, escribieron que vio la luz y rechazó al mal y todas esas idioteces. Gracias a Fenholt estábamos de regreso en los medios con el royo satánico y empecé a recibir llamadas para ir a Larry King en Vivo y pensé, no voy a involucrarme en eso”.
El día que Ron Keel rozó el trono (1984)
Otra estrella fugaz que surcó el cielo o noche Sabática fue el cantante y guitarrista norteamericano Ron Keel, mejor conocido por su trabajo junto a bandas de Heavy Metal Americano como KEEL o STEELER. Su estadía fue más bien breve y tomó lugar tras la salida de Gillan, se le vio ensayando en forma con la banda, como el mismo Iommi lo confirma: “Justo después de que se fue Gillan, nos reunimos con Ozzy una o 2 veces para hablar sobre reunir la vieja banda. Si hubiera sido por nosotros, hubiera pasado. Pero Don no quería nada que ver con Sharon y Sharon nada que ver con Don. Siempre fueron estos estúpidos ’managers’ los que se quejaban de algo que nos impedía hacer lo que queríamos hacer. Nosotros aún necesitábamos un nuevo cantante. Así que estando en LA, Geezer y yo estuvimos escuchando algunas cintas, cajas y cajas de ellas enviadas a nosotros por jóvenes chicos que soñaban con unirse a Black Sabbath. Y este tipo llamado Ron Keel envió una cinta y yo le dije a Geezer: ‘Este sujeto es muy bueno, escuchémoslo. Salimos a cenar y por algunos tragos y en el transcurso de la velada le dije a Ron: ‘hey escuchamos el material que enviaste, le dije que me gustó el 3er track. Y él dijo, -ese no soy yo. Cómo así que no eres tú, es tú cinta. -Yo estoy en el otro lado. Ron tuvo después de todo una carrera más tarde, porque era un buen cantante. Es solo que él no era lo que estábamos buscando en ese momento". Supongo que así tenían que ser las cosas, o como el mismo Ron lo resume: “cantar con Sabbath fue como entrar a una catedral eléctrica”, y contrario a lo que dice Tony, Keel dice que sí alcanzó a grabar algunos demos: “Fue una experiencia increíble. Estaba en el estudio grabando demos… Spencer Proffer me eligió para la posición vocal en Sabbath, Tony y Geezer escucharon el demo. Firmé un contrato, conocí a su management, pasé días con Tony y Geezer (...Pero) mi tiempo con la banda fue muy corto… el trato se desmoronó cuando Spencer Proffer fue despedido, y yo quedé atrapado en el fuego cruzado”.
Dave Walker: el Sabbath que Ozzy no dejó ‘77-’78
Y pensar que el Ex-Savoy Brown y Fleetwood Mac, Dave Walker estuvo brevemente en Sabbath, luego de que Ozzy saliera temporalmente entre octubre de 1977 y hasta enero de 1978; cuando Osbourne vuelve brevemente, luego lo echan como a un perro y él mismo vende su parte del nombre de la banda a Tony. Por suerte, esta participación no es un mito, pues Walker fue inmortalizado en una aparición en BBC Look Hour en la que tocaron una versión temprana de Junior’s Eyes que ha quedado para la posteridad. Digamos que su estilo blues-rock contrastaba con el giro más oscuro del grupo y en las mismas palabras de Walker: “Fue breve, extraño… pero histórico”.
David Donato: fotos promocionales en Kerrang! y bye bye ‘84
Se dice que Donato era un sujeto de Los Ángeles que hizo un disco con una poco conocida banda de Hair Metal llamada White Tiger, formada a mediados de los 80 junto a Mark St. John, un futuro ex-KISS. Los White Tiger editaron solo un álbum en 1986, de puro hair metal: riffs melosos, trabajo de coros muy al estilo de producción de la época, aunque algo limitado para el potencial del grupo. Donato en mi opinión aporta una voz potente y limpia, mientras St. John despliega solos veloces y melódicos que se aúnan muy bien al disco. White Tiger no fue a ninguna parte, pero el disco es una curiosidad interesante dentro del hard rock ochentero, con ecos de Dokken y Ratt, si me lo preguntan. Para quienes aman el glam metal de culto, White Tiger es una pieza olvidada pero disfrutable y fue lo que hizo Donato luego de haber intentado ser fichado por la banda más grande de todos los tiempos.
El responsable de esta audición sería el mismo Glenn Hughes quien le ayudó a tener una audición con Tony, todo parecía marchar bien, incluso se tomaron fotos oficiales con David Donato y salió un artículo en la Kerrang Magazine pagado por Don Arden, así lo recuenta Tony, una vez más, en su autobiografía de 2011: “Les dimos a los más prometedores una audición”, comenta Tony a propósito de la complicada búsqueda de un cantante de planta: “Así como a David Donato, a quien le permitimos que se acomodara por algunas semanas. También grabamos un par de tracks con él. Una de las canciones era ‘No way Out’, que después de muchos cambios, se tornó en ‘The Shining’, del álbum Eternal Idol. Diferentes voces, diferentes letras, diferentes arreglos, pero el mismo riff inicial. Dave se veía bien y era un buen sujeto, pero tenía una voz alta un poco extraña. Antes de que lo supiéramos, Don Arden ya tenía a Kerrang! tomando fotos sin si quiera saber que no queríamos hablar de eso en público, pues él (David Donato) no era el definitivo todavía”. Se cuenta que el mismo Bob Ezrin no estaba convencido de que la voz de Donato encajara del todo en Sabbath, luego de casi 6 meses la banda se disuelve temporalmente por problemas legales entre Tony y Geezer, Donato no llegó a tocar con Sabbath, pero sí alcanzó a grabar numeross demos que con los años han aparecido en grabaciones piratas o como bonustracks en las re-ediciones posteriores. En síntesis, llegó a la banda cuando no había contrato discográfico y en palabras de Geezer: “Probamos mucho material… fue un tiempo de búsqueda”.
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| Izq a der: Ward,Butler, Donato & Iommi en.... The Thing that Should not be |
Cantantes invitados, en vivo o secundarios
Whitefield Crane: Sabbath por una noche (más o menos) ‘97
Este es definitiva una mención honorífica, o un colado; o si se prefiere, un mojado de esos que se cruza el río grande para aspirar al sueño americano. Y es que el viejo Crane, entre otras cosas, es conocido por ser el cantante de UGLY KID JOE y cuentan las malas lenguas que cantó por 32 minutos durante una prueba de sonido, si es que esto cuenta para algunos; pero para mí sí, pues no todos los músicos le podrán contar a sus nietos que prácticamente hicieron un jam con la mitad de Sabbath; si entiendes que Iommi y su Gibson Sg, y Geezer con su Fender Precision Bass, son matemáticamente el 50% de BLACK SABBATH. En la batería estaba el también Ugly Kid Joe: Shannon Larkin, que también contó con la suerte de unirse al mejor cameo que ha tenido UGLY KID JOE en toda su carrera, será que a nadie se le ocurrió apretar el botón de grabar de la Soundboard? o como son las cosas hoy en línea, quizás esa grabación ya anda por ahí en forma de disco pirata, o en mp3 o youtube. Por ahora, puedo decir que todo ocurrió en NEC Birmingham, Inglaterra, durante la gira del Reunion el 4 de diciembre de 1997, el improvisado JAM SABBATH/UGLY KID JOE incluyó cortes como “Electric Funeral”, “Hand of Doom”, “Heaven and Hell”, “Symptoms of the Universe”, “Snowblind” y “Hole in the Sky”, prácticamente medio set de la banda. Y seguramente, un sueño cumplido para cualquier vocalista o baterista, ya saben niños y niñas, los sueños se cumplen, solo hay que perseguirlos como los perros persiguen a las motocicletas ruidosas.
Bill Ward: cuando el baterista también canta ‘76 - ‘78
Aunque es el baterista legendario, cantó en dos temas oficiales: “It’s Alright” y “Swinging the Chain”. La primera una clara referencia a uno de los grupos que más influenció a Ozzy y a Bill Ward: Los Beatles. Y “Swinging the Chain” que marca el cierre de la era clásica de Ozzy en los 70 y a la vez el final de uno de los periodos más turbulentos de la banda. Es también una muestra rara del talento vocal de Ward y un documento del agotamiento interno del grupo. Bill terminó cantando porque esta fue una de las canciones que Ozzy se negaba a cantar. Swinging the Chain hizo parte de sesiones donde el saxofonista Don Airey colaboraba en teclados para el álbum. Aunque no hay saxo en este tema, esas sesiones marcaron el sonido del disco. Para resumir el momento, Ward agregó sobre estas dos canciones que: “eran momentos personales dentro de la tormenta”.
Ice-T y el Sabbath más extraño ‘95
A mediados de los 90, Tony Iommi buscaba refrescar el sonido de Sabbath. El productor elegido fue Ernie C, guitarrista de BODYCOUNT, la banda metal/rap junto al actor y rapero Ice-T. Primero el trabajo fue asignado al mismo Ice T, pero este lo relegó a su compinche de escuela y mejor amigo: Ernie C; quien produjo todo el Forbidden, y como parte de esa colaboración, Ice-T fue invitado a hacer voz hablada y coros en “Illusion of Power”. Canción que abre Forbidden (1995) de la forma más extraña en la historia de Black Sabbath. Aunque, el riff de Tony Iommi es lento, denso y anclado en un doom pesado que recuerda la esencia clásica del grupo. Esta canción podría representar uno de los cruces más curiosos (o parias) entre rap y heavy metal clásico. Tony Iommi más tarde dijo que el álbum no cumplió su visión, aunque respetaba a Ice-T y Ernie C. La producción es seca y polémica, pero la atmósfera funciona al final del día: es opresiva, incómoda y desafiante, muy a pesar de que “Illusion of Power” jamás vaya a ser un clásico, sí es una rareza valiente que muestra a un Black Sabbath intentando dialogar con los años noventa, intentando no perder su identidad (o dignidad) sombría de antaño.
Rob Halford: Sabbath llamó… y Halford dijo sí ‘92 - ‘04
Finalmente se hizo realidad el que había sido un sueño húmedo de algunos fans que se imaginaban la voz del rey Halford cantando material del viejo Sabbath. Esto ocurrió por vez primera en Costa Mesa, California en 1992 tras una disputa con DIO. Ronnie abandona una vez más la nave antes de los shows finales del Dehumanizer, porque no quería abrir para Ozzy, pues se rumoraba el inicio de la gira y álbum de reunión. Tony Iommi llama a Rob Halford prácticamente de emergencia y este se aprende el set de Sabbath en pocos días y la historia se repite de nuevo en Candem Nueva Jersey, en 2004 cuando Ozzy se vio afectado por una bronquitis, antes de un show del Ozzfest. Nuevamente Iommi llama a Halford para salvar la noche. Pero esa vez el clima es distinto: no hay drama, hay camaradería. Halford entra como amigo de la casa y en síntesis en las 2 ocasiones canta con respeto a los temas clásicos, sin imitaciones, usando su potencia operática para elevar obras como “War Pigs”, “Children of the Sea” y “N.I.B.”. Finalmente y en las palabras de Halford: “Fue un honor cantar esas canciones. Son parte del ADN del metal”.
Cantantes que han grabado álbumes o participaciones con Black Sabbath
Ian Gillan: en el infierno (sin Deep Purple) ‘83 - ‘84
Él, en ese momento Ex–Deep Purple, grabó un disco con la alineación original de Black Sabbath y así al igual que el bebé de la portada, nació Born Again, como un alarido del hijo de satán que se esperaba que creciera, pero nunca creció. Tras la salida de Ronnie James Dio, Tony Iommi y Geezer Butler querían seguir adelante… y terminaron fichando a Gillan, cuya voz y estilo provenían más del hard rock-blues y el grito desgarrado setentero, muy distinto, digamos, al dramatismo épico de Dio. No obstante, “Born Again” es sin dudas un álbum oscuro, denso y a la vez excéntrico. Gillan aportó un tono más salvaje y caótico; sus agudos estridentes contrastaban con los riffs pesados de Iommi. Canciones como “Trashed”, “Disturbing the Priest” y mi favorita: “Zero the Hero” hoy son tema de culto. Naturalmente, el disco fue criticado en su momento, nada raro, pues la prensa no reconoció a Sabbath sino hasta muchas décadas después. No olvidemos que la infame portada y una mezcla muy saturada, no dejó muy bien parado al disco, lo de la portada definitivamente que no lo comparto, pero lo entiendo, dada la época, mientras que lo de la mezcla, sí estoy de acuerdo al 100%. Pues este disco aún sigue esperando un buen remastered con una re-mezcla, de ser posible, ojalá. Por otra parte, durante la gira del Born Again, se escuchó a un Gillan que cantaba tanto clásicos de Sabbath con Ozzy y DIO; pero en el fondo nunca se sintió del todo cómodo cantando esas letras y temáticas más oscuras o épicas, siempre tuvo problemas recordando las letras, por lo que en el escenario las cambiaba frecuentemente porque se le olvidaban, además, a Gillan le gustaba, como a todos, ejercitar el codo como un cosaco, lo que tampoco ayudaba mucho. La gira fue intensa, con momentos legendarios como el escenario de castillo medieval y el famoso bebé demoníaco gigante… usado para competir con el dragón mecánico gigante de DIO, fue considerado un desastre logístico por la propia banda. Finalmente, Gillan que odiaba el vestuario dramático y una vez apareció en escena con un mono amarillo, regresó a DEEP PURPLE para grabar esa pieza maestra que fue Perfect Strangers (1984) y resume su participación como: “estar en una película surrealista… maravillosa y aterradora a la vez”.
Glenn Hughes: cantó… pero el sello dijo ‘Sabbath ‘85 - ‘86
Glenn Hughes se unió a Tony para cantar en el que sería su disco solista Seventh Star. Iommi pujó fuerte para que el álbum se llamara Tony Iommi featuring Glenn Hughes, pero la disquera se paró firme en que tenía que salir el nombre BLACK SABBATH en la portada, por lo que el disco se tituló raramente como Black Sabbath Featuring Tony Iommi, como si ya no fuera explícito que Tony es el guitarrista de SABBATH, que loco. Hughes por su parte, provenía de Deep Purple y era famoso por su mezcla de rock, soul y funk. Iommi lo eligió porque quería una voz más melódica y emocional, distinta a Ozzy/Dio y considero que logró un álbum con una producción muy ochentera, con Hughes aportando un dramatismo vocal en su punto perfecto, incluso, incorporando coros más cercanos al hard rock americano. En síntesis podemos decir que Seventh Star es un álbum emocional, melódico y único en la historia de Sabbath, Iommi ha dicho que mantiene un cariño especial por ese álbum, aunque fue un disco problemático, según da a entender, otra vez, Iommi en su libro: “Glenn Hughes siempre estuvo dentro de mi lista de deseos. Él vino y cantó, y yo pensé, !Diablos, es bueno! Era tan impresionante que pensé que sería grandioso si usaba la voz de Glenn en lo que se llegó a convertir en Seventh Star. Pero era muy difícil trabajar con él. Demonios, él consumía 10 veces más coca que yo”. Mientras que Hughes lo define como “un periodo oscuro… pero también profundamente musical” o mejor, lleno de muchas noches de Snowblind que le terminaron por cobrar factura.
Ray Gillen: El cantante que llegó antes del contrato‘86 ‘87
Black Sabbath se encontraba en una situación complicada: tensiones internas y presiones del sello iban y venían. Tras la salida de Glenn Hughes durante la gira de Seventh Star, debido al abuso de la cocaína y a un altercado que tuvo con uno de sus guardaespaldas, que le rompió la nariz. Iommi tuvo que lavar la ropa sucia y echar a Hughes para reemplazarlo en medio de la gira del Seventh Star por un completo desconocido de 25 años llamado Ray Gillen, un cantante joven con una voz poderosa, amplia y cargada de matices, claramente influenciada por estilos melódicos del hard rock pero con la fuerza necesaria para sostener el nombre de Sabbath, en ese preciso momento. Poco después, Gillen grabó las versiones iniciales de The Eternal Idol y es mejor que sea el mismo Iommi quien recuerde a los tiempos con Guillen: “Dave Spitz conocía a este joven cantante de una banda de Nueva York. Él era un tipo apuesto con una gran voz. Las chicas lo amaban y cuando él estuvo con nosotros, súbitamente había un resto de chicas viniendo a nuestros shows. (...) Cuando ensayábamos para componer las canciones del Eternal Idol, Ray siempre cantaba de todo, pero cuando se trataba de escribir las canciones, él no salía con muchas letras. Y es difícil especialmente cuando el cantante no puede escribir su propio material. Pero, el peor problema fue que no pudo con el estrellato. Se volvió muy salvaje. Se quedaba en un lujoso apartamento en Mayfair; de repente tenía a todas esas mujeres alrededor y empezó a vivir esa vida al estilo Playboy. Se la pasaba toda la noche bebiendo y se convirtió en otra persona”. Como ya se indicó, la breve estancia de Gillen en Sabbath le dio para participar en las primeras grabaciones de lo que sería “The Eternal Idol”.
Aunque finalmente sus pistas vocales fueron reemplazadas por Tony Martin, los demos con la voz de Gillen circularon inicialmente solo entre coleccionistas y por un tiempo fueron material muy buscado, pues dejan escuchar a un Sabbath en plena transición estética: riffs densos y atmosféricos de Tony Iommi, combinados con una voz más AOR y melódica. La salida de Gillen estuvo marcada por problemas de gestión, diferencias contractuales y la incertidumbre permanente que rodeaba al grupo en esa etapa. Para terminar, debemos recordar que Gillen después encontraría su propio camino con BADLANDS, donde pudo consolidar su estilo y mayor legado junto a otro peso pesado como. Jake E. Lee (ex-Ozzy Osbourne). Ray Gillen se puede decir que consolidó un estilo que mezclaba hard rock clásico, blues y una vibra setentera, se podría pensar "orgánica" para ser de finales de los 80s. BADLANDS lanzaron solo dos álbumes oficiales en vida de Gillen: Badlands (1989) y Voodoo Highway (1991) así como un disco póstumo titulado “Dusk” y publicado en 1998 con demos grabados antes de la disolución del grupo (anotaré esto en mi máquina de escribir invisible para darle un revisada más adelante), que capturan su última etapa creativa. La muerte prematura de Ray Gillen en 1993 a causa de SIDA, truncó una carrera enorme, pero sus discos con Badlands siguen siendo referentes del hard rock con alma bluesera y su paso destellante por el mítico SABBATH, lo seguirá trayendo a la mesa de conversa de cuando en cuando entre los más nerds blacksabáticos.
Tony Martin: el que sostuvo el infierno cuando Sabbath era demasiado para MTV (1987–1991 / 1993–1996)
Tony Martin en Black Sabbath es una de las más infravaloradas y, a la vez, una de las más sólidas musicalmente hablando. Martin fue cantante de la banda en dos períodos: 1987–1991 y 1993–1996. Grabó cinco álbumes de estudio (siendo el cantante que más discos editó con la banda británica después de O.Osbourne) que mezclan heavy metal tradicional con un aire épico y melódico muy particular. Como ya se señaló antes, originalmente The Eternal Idol tuvo sesiones de grabación con Ray Gillen, pero Tony Martin regrabó todas las voces con el aval supremo de Tony. El disco mantiene el sello oscuro del comandante del riff, pero sin embargo; introduce melodías más limpias y un tono casi gótico y si me lo permiten señalar, con un tono bastante DIONIZADO; pues para nadie es un secreto que el tono vocal de Martin comparte un cercanía vocal particular con el de Ronnie, aunque este último, posee un registro todavía más amplio. En ese sentido, destacan temas como “The Shining” o “Ancient Warrior” y por qué no, este fue un reinicio silencioso para Sabbath, y la reciente re-edición en vinilo y CD de todos los álbumes remasterizados con Tony Martin, comprueba que Martin es el cantante más paciente del metal, Sabbath le debe mucho ya que Martin se quedó cuando nadie más lo hizo, sirvio de timonel de un navio a punto de naufragar. En este mismo orden de ideas Tony recuerda al gran rey silente:
“Para el tiempo en que entramos a Baterry Studios, Ray Guillen, se había ido. Y mi amigo Albert Chapman era su manager y me dijo: ‘ensáyalo, él tiene muy buena voz’. Tony fue al estudio sin que le advirtieran de que cantaría algunas de las canciones que estábamos haciendo con Ray. (...) Lo hizo bastante bien, así que reemplazamos las voces de Ray con las de Tony. (...) Años más tarde en 2010, las voces de Ray salieron a la superficie en la re-edición del Eternal Idol. Decidimos lanzarlo ya que los fans lo han pedido por años. Y luego de todos estos años sirvió también como un homenaje a Ray”. Como bien lo dijo Tony, durante gran parte de los 90, no solo el material con Gillen escaseó, sino con Martin. Muchos de sus discos estuvieron fuera de catálogo, lo que alimentó su condición de “joyas ocultas”. Hoy muchos fans ven esta era como una segunda edad dorada especialmente por los discos “Headless Cross” y “Tyr”, pero, yo le agegaría también al Eternal Idol. Recordemos que Martin no fue solo “otro cantante”: fue el frontman que sostuvo a Sabbath cuando nadie lo hacía. Y como el mismo Martin dijo: “Para muchos, descubrí Sabbath… para otros, fui un paréntesis. Estoy bien con ambas cosas”.
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| RIP Cozy Powell |
DIO: Más cuernos, menos blues (1979–1982 / 1991–1992)
La llegada de Ronnie James Dio a Black Sabbath en 1979 marcó un antes y un después. Con Ozzy fuera, muchos pensaban que la banda estaba acabada… pero Dio no solo revitalizó al grupo: redefinió el sonido del heavy metal con su voz poderosa, teatral y mística. Muchos fans consideran que Heaven and Hell, considerado uno de los mejores discos junto con Mob Rules, más crudo y pesado, con temas más rápidos que nunca, son todas unas obras maestras del metal pesado de todos los tiempos. A nivel personal, conocí mucha gente que primero se engancharon con SABBATH gracias a DIO y nunca les gustó con OZZY, o algunos, lo re descubrieron años después. Del mismo modo, debemos reconocer que el nivel técnico y vocal de DIO es con creces superior al de Osbourne. Y de una vez por todas, Ronnie James no reemplazó a Ozzy: creó otra identidad para Black Sabbath, demostrando que ahora los 3 fantásticos de la industrializada Birmingham, podían reinventarse sin perder su esencia. “Ronnie estaba dispuesto a hacer algo con nosotros” comenta Tony: “pero no me contacté con él por un rato, ya que aún estábamos en ese estado de confusión respecto a Ozzy. Luego de que él se fue, le dije a Bill y Geezer: ‘por qué no probamos a Ronnie?’ Lo invitamos a la casa y le tocamos Children of The Sea. Y así de la nada Ronnie sacó esa melodía vocal. Nos impresionó demasiado, porque en un solo día pasamos de no tener nada en mucho tiempo a tener una canción inmediatamente. Tocamos un poco de Lady Evil y Ronnie también la cantó al instante. Pensamos… Rayos, tenemos a un ganador”. Para el disco en vivo Live Evil (1982), un documento fundamental donde Dio interpreta tanto su propio material como clásicos de Ozzy. Fue un disco cuya mezcla del álbum provocó tensiones internas, especialmente entre Dio y Iommi/Butler, ya que DIO se metía a escondidas al estudio y alteraba la mezcla, subiendo el volumen de su voz en algunas partes, a espaldas de la banda, lo que llevó a su salida. Asimismo, el Live Evil fue un álbum lanzado por la discográfica para competir con el también disco en vivo Speak of the Devil (1982), en el que Ozzy descarga un disco doble con clásicos en vivo de su antigua banda. Una década después DIO regresa y lanzan Dehumanizer (1992). Un disco oscuro, moderno y denso, con letras que critican la manipulación mediática y tecnológica. Destacan “TV Crimes”, “I”, “After All (The Dead)”. Es uno de los discos más pesados de Sabbath. Pero, de nuevo, las tensiones no tardaron en regresar durante la gira de ese álbum, especialmente con el regreso inminente de Ozzy para dar algunos shows limitados con la alineación original. Dio con su gran ego, atrapado en un cuerpo de enano (como pensaría o diría el gánster de Don Arden), se marchó nuevamente, para nunca regresar, o bueno, lo hizo en otra forma llamada Heaven & Hell, en 2006, un hell-team conformado por Iommi, Butler, Dio y Appice que deciden reunirse, ahora bajo el rótulo de Heaven & Hel, todo para evitar comparaciones con Sabbath y respetar ambas etapas o por qué no, para evitar algún lío legal con Sharon Osbourne. En 2009 salió The Devil You Know un álbum oscuro, lento y que debo repasar en un futuro cercano, necesito el vinilo. Finalmente, Heaven & Hell giró con gran éxito hasta que Dio falleció en 2010 por cáncer de estómago, dejando un legado gigantesco e imborrable.
Ozzy Osbourne: el loco que lo empezó todo (1968–1977 / 1997–2017)
Ozzy Osbourne es la voz fundacional de Black Sabbath y una de las figuras más influyentes en la historia del heavy metal. Entre 1969 y 1978, su estilo vocal limitado técnicamente, pero cargado de una desbordada e irrepetible personalidad; fue clave para definir el sonido oscuro, opresivo y casi hipnótico de discos como Black Sabbath, Paranoid y Master of Reality, este último, considerado un álbum seminal del metal pesado. Recordemos rápidamente que Tony Iommi tras perder las falanges de dos dedos de la mano izquierda en un accidente industrial, tuvo que reinventar su forma de tocar la guitarra. Para reducir el dolor y la tensión, lejos de rendirse, Iommi fabricó prótesis caseras con plástico derretido y cuero, pero aun así tocar resultaba doloroso. Para reducir la tensión en los dedos, tomó dos decisiones cruciales: usar cuerdas más delgadas y, sobre todo, bajar la afinación de la guitarra (primero a Mí bemol y luego hasta Do sostenido en algunos discos como el Master of Reality). Tony se alejó del blues rock tradicional y creó riffs lentos, pesados y sombríos, influenciados por el entorno industrial de Birmingham. Sin buscarlo, esa adaptación técnica dio origen a un nuevo lenguaje musical y sentó las bases del heavy metal. Por lo que el gran Ozzy no cantaba “sobre” la música: flotaba dentro de los riffs de Tony Iommi, convirtiéndose en un narrador de pesadillas urbanas, guerra, locura y paranoia. Y como ya seguramente el lector lo podrá imaginar, tras su salida de Sabbath, el grupo exploró caminos más técnicos y épicos con cantantes como Ronnie James Dio, Ian Gillan y Tony Martin, todos vocalmente superiores en rango y control. Sin embargo, en mi humilde opinión, ninguno logró replicar la identidad visceral que Ozzy imprimía a las canciones. Dio llevó al grupo a la fantasía heroica; Gillan aportó caos y teatralidad; Martin refinó el dramatismo. Ozzy, en cambio, representaba lo humano y lo vulnerable frente al horror. Su regreso definitivo con Sabbath culminó en 2013 con el disco 13, un álbum que, sin reinventar el género, recuperó la atmósfera densa y primitiva de los primeros años, demostrando que su voz seguía siendo inseparable del ADN de la banda. Ozzy Osbourne es considerado uno de los grandes cantantes del heavy metal no por virtuosismo, sino porque su voz creó un arquetipo. Sin Ozzy, el heavy metal tal como lo conocemos; simplemente no existiría. Punto final.
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| Cabalgando el caballo blanco, justo como Crowley |




















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